Cómo trabajamos
Seis reglas, escritas para que se nos puedan reclamar.
Costos como rangos, con año
Los precios se mueven. Toda cifra va como rango y fechada, para que el lector juzgue cuán vieja está.
Cuando un rango sale de cotizaciones de taller y no de datos publicados, se aclara.
Describir, no prescribir
Las técnicas se explican para que el lector pueda seguir una conversación con un profesional.
No indicamos a nadie que haga trabajos estructurales o de freno sobre un auto concreto.
Sin rankings
No se rankean talleres, proveedores ni marcas. En su lugar se publican los criterios para evaluarlos.
Si se nombra a un proveedor es porque la nota no se puede escribir sin él.
Correcciones al pie
Los errores se corrigen y el cambio queda anotado con fecha al pie de la nota.
La corrección queda visible en lugar de absorberse en silencio.
Independencia comercial
Sin publicidad, sin notas patrocinadas, sin enlaces de afiliación, sin comisión de ningún taller.
Las sesiones se cobran de manera abierta y no influyen en las decisiones editoriales.
Sin fotos de personas
Las imágenes muestran autos, herramientas y talleres. No fotografiamos visitantes, dueños ni empleados.
Elimina el problema del consentimiento en lugar de administrarlo.
Si una cifra quedó vieja, escríbanos: se corrige con nota al pie.